Volando entre paredes

Volando entre paredes

julio 07, 2017

Huerfanos



La felicidad era un trozo de carne aprendiendo a gemir, una manada
de pequeños lobos hincando sus hocicos negros en ella; poco antes
habrías sido parida con toda la liturgia de  los hospitales del primer
mundo, sobre un rosal. Tu llanto eran espinas y desconcierto; qué hacer
en ese calvario de sábanas, que otra cosa que unirnos a la orgía e invocar
otro olor a tierra mojada, y esperar la lluvia y permanecer en silencio,
abrazados y callados, mientras, llegaba nuestro turno, lento y cansado,
como un viejo caracol; descorazado, desahuciado y sin ánimo de nada,
arrastrando otra lucha perdida más; desnudo, exponiéndose a la burla,
que nos llevó a olvidar a la madre palpándose el pecho hasta dar con el
corazón y extraerlo y echarlo todo entero y que sirva de alimento para
las bestias.

[Diciembre, 2010]

 Gsús Bonilla, "Anna"