Volando entre paredes

Volando entre paredes

diciembre 15, 2016

Laberinto

Oigo la noche
que oscuramente muge
en mi conciencia
como una vaca enferma.

La orina del invierno
me corrompe la sangre,
traspasa mis arterias,
me impregna los huesos,
la memoria.

Mi mirada huérfana
contempla el gesto
leproso del silencio.

Llevo la cicatriz imborrable
del amor en mis ojos caídos,
el paso desfalleciente de los moribundos
hacia la luz del alba,
el olor a precipicio en mis ropas.

En un gran charco de sombra
chapotea mi alma.

Respiro el aire gangrenoso de la soledad.



C. Alabedra