Volando entre paredes

Volando entre paredes

octubre 28, 2016

La alegría

Diré de la alegría, aunque regresen
esas noches sin fe en las que apuramos
un vino de rencor; aquellas horas
de hosco abatimiento en que uno envidia
la vida de las bestias.
A pesar
de la anciana palabra, no hecha acaso
para decir la dicha, aunque después
la traicionemos siempre. Aunque al final
siempre haya que pagarla: no se es
feliz impunemente.

Miguel Ángel Velasco