Volando entre paredes

Volando entre paredes

julio 14, 2016

Torceduras

Si la palabra cordura tiene la raíz latina: cord, cordis = corazón, parece además que se recrea en su acepción de tejido. Tejer tenazmente a través de la torcedura de un hilo parece que nos aferra a un ritual para alejar el vacío, el dolor y la insania. El pacto tácito de entrelazar cuerdas y así aferrar corduras. Si la locura entraña estar desviado del surco recto, qué no será cordura sino el perfecto camino trazado por una lanzadera en sus sucesivas pasadas de hilo. Pero, si el gesto es obsesivo hasta la médula, si se abandona a una liturgia hipnótica al borde del trance, ¿qué lo distingue realmente de su pariente cercana, la locura?

Mar Arza, texto e imagen.