Volando entre paredes

Volando entre paredes

junio 14, 2016

Llorar por mí

Llorar por mí, llorar -como dice un buen amigo- por todos mis compañeros, 
llorar por seña, por gesto, por número en el calendario que sujetar la rabia no
puede. Por la ilusión, por la nostalgia, por una mujer que recuerdas sentada a
tu izquierda. Por su cuello, llorar, por su espalda. Por una mariposa, llorar. Por 
la corriente del río, llorar. Llorar, al fin y al cabo, que no es sino mostrar que 
tienes miedo, y tener miedo, al fin y al cabo, que no es sino mostrar que necesitas
a esa mujer.

Y sonreír, en la que, ahora sí, por la dificultad, es la última línea.

Jesús Miguel Horcajada