Volando entre paredes

Volando entre paredes

junio 29, 2016

Despertó y no había amanecido

Un domingo despertó y no había amanecido, esperó durante horas la claridad del día, durante meses quizás... tanteó sus ojos con las manos y no los encontró, entonces se detuvo, buscó a tientas unas tijeras y fue cortando trocitos de pelo hasta que descubrió su cara en el espejo. La luz le hizo daño. Lloró al margen de la tristeza y de la alegría. Lloró como un órgano que se limpia para volver a funcionar, mientras se preguntaba si esto sería el principio de una historia, un capítulo suelto, un final abierto, o la síntesis de una vida entera.

Lola López-Cózar, islasila