Volando entre paredes

Volando entre paredes

mayo 23, 2016

Hablar por vivir

Hablan para decir lo que hacen o simplemente dicen lo que hacen.
Afuera, abajo, a los lados, hay gente que habla de cosas que no me importan. Hablan para existir, hablan cuando caminan, cuando cierran una puerta, cuando la abren, cuando desplazan un mueble, hablan para decir lo que hacen o simplemente dicen lo que hacen, su habla es redundante, ellos son redundantes, hablan para sentir que hacen lo que hacen, pero no saben por qué hablan, ni siquiera saben que hablan. Ellos son ese habla continua, el ruido de los que son, despiertan hablando y se duermen hablando. No hay espacio para otra cosa; en ellos no penetra el exterior, ni la hierba que pisan, ni la noche, ni el viento. La lluvia es agua que ensucia los cristales, el viento es algo que enfría la comida. No hay espacio, no hay silencio, no hay poros por donde puede penetrar el secreto del día o de la noche, las voces tenues de los juncos, la mirada de los perros abandonados o libres.


C. Maillard, “Filosofía en los días críticos”.
 Fotografía: Alexey-Menschikov.