Volando entre paredes

Volando entre paredes

mayo 30, 2016

Diecisiete días

A veces la vida nos nace en la acera de un día frío y lluvioso, y apenas nos da tiempo
para sentir el calor de un corazón, una voz.
A veces nos mueren inocentes sin saber del juego,
seguir el vuelo de una mariposa, un reflejo en la pared.
A veces la vida no nos amanece y sólo nos cobija entre manos, y
llueve lagrimas que emulan el mar o un arco iris tan pequeño como nosotros.

A Bolita, que arraigó para siempre en nuestros corazones antes de partir al encuentro
de otros animales familiares y amigos, nunca mascotas, en las praderas de KITSHI-Manitou.