Volando entre paredes

Volando entre paredes

mayo 27, 2016

Cáncer de invierno, XXIII

Si estás conmigo procede a enfatizar lo raro
y cambia de color mi almohada, asegúrate
de que la noche no tropiece más en mi cuello
con su cuchilla trémula,
empapa mi sudor que es vértigo probable y vísteme
deprisa porque alguien me busca, yo lo sé,
para someter mi vida.
El próximo invierno será el tren que no se toma nunca,
dejamos que  se vaya
y al alejarse nos da por pensar que no está bien
que marche sin nosotros.
Hay un tiempo para arrojar a las basuras
y otro que recuerda nuestro paso por la galería
de los necios,
este es el que yo sostengo ahora y me sostiene,
igual que los amantes abrigan su sed con parsimonia
y se entregan al alba en un hotel desvencijado.
El próximo invierno habré deshecho mis maletas
en el frío amanecer de la súplica,
a solas con mi ruina, y nadie me verá llorar
cuando enmudezca.

Luis Miguel Rabanal, "Este cuento se ha acabado", pag. 408