Volando entre paredes

Volando entre paredes

enero 21, 2016

Kintsugi, cicatrices de oro.

Cuando los japoneses reparan objetos rotos enaltecen la zona dañada rellenando las grietas con oro. Ellos creen que cuando algo ha sufrido un daño y tiene una historia, se vuelve más hermoso... y con las almas pasa lo mismo. El arte tradicional japonés de la reparación de la cerámica rota con un adhesivo fuerte, rociado, luego, con polvo de oro, se llama Kantsugi. El resultado es que la cerámica no solo queda reparada, sino que aún más fuerte que la original. En lugar de tratar de ocultar los defectos y grietas, estos se acentúan y celebran, ya que ahora se han convertido en la parte más fuerte de la pieza.