Volando entre paredes

Volando entre paredes

enero 05, 2016

ESTACIÓN DE AUTOBUSES

En el dorso de la mano
 camaleones que desisten de satisfacer
 la pereza. Un terrón de azúcar
 para mirarte a escondidas al bajar
 con los ojos resecos
 hundidos
 del coche de línea.
Ciudad para las úlceras.
 Ciudad inclemente
 que tarda en advertir la presencia
 de quien anota el segundo estertor
 a las 10:11 en la pizarra.
Si quisiéramos desmoronar
 el olvido y absolver a quien se enojó
 con nosotros, si pretendes
 hacer como que concluye
 lo desconfiado con ella, nadie
 va a llamarte cobarde.
En el dorso de la mano
 precipicios añiles
 que presumimos
 allí.

Luis Miguel Rabanal, “A la que falta”, Origami, 2013, “Este cuento se ha acabado. Poesía reunida (2014-1977), Renacimiento, 2015.