Volando entre paredes

Volando entre paredes

diciembre 04, 2015

¡Oh, dulce canto!

¿Cómo sujetar mi alma para
 que no roce la tuya?
 ¿Cómo debo elevarla
 hasta las otras cosas, sobre ti?
 Quisiera cobijarla bajo cualquier objeto perdido,
 en un rincón extraño y mudo
 donde tu estremecimiento no pudiese esparcirse.
 Pero todo aquello que tocamos, tú y yo,
 nos une, como un golpe de arco,
 que una sola voz arranca de dos cuerdas.
 ¿En qué instrumento nos tensaron?
 ¿Y qué mano nos pulsa formando ese sonido?

 ¡Oh, dulce canto!

Rainer Maria Rilke