Volando entre paredes

Volando entre paredes

septiembre 23, 2015

Una caricia

Un cajoncito pequeño para guardar caricias.
 Por si acaso
nos duelen los huesos y la conciencia.
Los heraldos negros oscurecen el cielo de los días.
Se le quiebra una pata a la nostalgia y ya nada vale.
O a la dignidad la nuestra la de todos se queda herida
 postrada asesinada en una de las muchas
 cunetas de la historia.
El pájaro dulce de la juventud
 se nos consume se nos muere pasa
 sin que nos demos cuenta en medio de la tos
 la tos ferina o la otra, la de las muchas mierdas
 que vamos respirando mes a mes
 nómina a nómina
 lucha a lucha.
La soledad nos llega sola o en compañía de otros.
La mala conciencia
 o la conciencia
 a secas.
El pan no sabe a pan en nuestra mesa
 o falta
 o nos lo han robado esos tipos ya sabéis quiénes
 o hay que repartirlo de una vez
 y nos cuesta
 nos cuesta aunque sabemos
 que es necesario y que está ya cerca cerca,
 que está al caer el día.
O por si las moscas.
O por si no nos quedan caricias por no haber sido previsores.
Por si ellos si y y nosotros no y entonces...
Por si la poesía ya no nos sirve
 o no nos sirve en ese momento
 o no nos ha servido nunca
 y nos queda nada más que la belleza
 o la ternura o el amor o la esperanza
 mientras suena de fondo una canción que dice
 habrá un día en que todos al levantar la vista.
Por si entonces queremos
 necesitamos para seguir viviendo
 una caricia
 o muchas
 (para tenerla a mano en el pequeño
 cajón de la ternura
 la única patria que empiezo a soportar
 a estas alturas del partido
 en el segundo tiempo
 bien entrado
 y sin saber si hay prórroga).


Paco Moral, poema inédito.