Volando entre paredes

Volando entre paredes

marzo 15, 2012

La nada, origen y destino

La absoluta fusión entre la nada y el ser, por medio del proceso de llegar a ser, implica una contigüidad íntima entre génesis y extinción. Incluso la más perfecta y manifiesta creación es efímera. Es un objeto que se autodestruye, cuya historia, como la historia misma, tiene su fin. Entrar en el ser significa dar un paso hacia la nada, del mismo modo en que el recién nacido se dirige hacia su muerte.

Montaigne

1 comentario:

Bubo dijo...

Hay que ver la fijación que me coges a veces con "LA NADA" con lo poco que me gusta a mi.