Volando entre paredes

Volando entre paredes

marzo 09, 2011

Cuestión de tiempo

Como ves, te escribo desde mi nuevo destino: un viejo escritorio desvencijado en un rincón de ninguna parte.
Los primeros días resultó duro avanzar entre el polvo hasta alcanzar el asiento y asirlo con las puntas de los dedos intentando no respirar más fuerte de lo necesario para no perderme en la polvareda. Tras dos semanas de entrenamiento he desarrollado una estrategia, me deslizo casi de puntillas hasta la primera esquina para, desde allí, dar una zancada que me permite colgarme del tubo fluorescente y, suavemente, caer en el sillón sin que se desplace sobre las ruedas.
La siguiente meta consistirá en abrir alguno de los cajones de la mesa, no resultará fácil, pero sé que lo lograré, solo es cuestión de tiempo.
Mis superiores me envian telegramas a diario valorando el esfuerzo y animándome a superarme y valorando. Dicen que alguien como yo puede llegar muy lejos.

Te mantendré informado, hasta la próxima.