Volando entre paredes

Volando entre paredes

enero 13, 2011

No se movió

Cruzó las manos y ni un gesto
rozó siquiera el aire
que antes ocupara ella.

Sus ojos recorrieron inútiles
el cóncavo contorno
de la silla vacía.

Recordó sus dedos largos,
sus razones,
el olor que desprende
la esperanza cuando crece.

Recordó las palabras que no dijo,
un libro que leyó,
su gabardina...

Pensó en los días
que no debían llegar y llegarían:
la nieve del invierno,
las tardes de sol,
el verano en los frutales.

Sintió la nostalgia infinita
de sus pasos acercándose
y supo entonces que estaba solo
en el corazón de nadie.

Pero no se movió.


Carmen López Hernandez