Volando entre paredes

Volando entre paredes

marzo 25, 2017

Es para llorar

Es para llorar que buscamos la cuna de la luz Y la cabellera
ardiente de la dicha Es la noche de la nadadora que sabe
transformarse en fantasma Es para llorar que abandonamos
los campos de simientes En donde el árbol viejo canta
bajo la tempestad como la estatua del mañana Es para llorar
que abrimos la mente a los climas de impaciencia Y que no
apagamos el fuego del cerebro Es para llorar que la muerte
es tan rápida Es para llorar que la muerte es tan lenta.


Vicente Huidobro 

Aprender a callar


Aprender a callar
cómo calla la lluvia,
cómo callan las hojas
a las que ella golpea o acaricia.
Si la vida te acoge o te rechaza,
que lo haga a su manera,
no a la tuya.

José Cereijo

marzo 24, 2017

No tengo nunca más.


No tengo nunca más. No tengo siempre. En la arena
la victoria dejó sus pies perdidos.
Soy un pobre hombre dispuesto a amar a sus semejantes.
No sé quién eres. Te amo. No doy, no vendo espinas.

Alguien sabrá tal vez que no tejí coronas
sangrientas, que combatí la burla,
y que en verdad, llené la pleamar de mi alma.
Yo pagué la vileza con palomas.

Yo no tengo jamás porque distinto
fyi, soy, seré.

La muerte es sólo piedra del olvido.
...
Tráiganos leña. Haremos fuego en la montaña.

Pablo Neruda

El momento


Para escribir todo lo que contengo en este momento
tendría que verter el desierto en un reloj de
arena,
el mar en un reloj de agua,
grano a grano, gota a gota,
de los mares y arenales sin huellas, inconmensurables,
mudables.
Porque los días y las noches de la tierra están
rompiendo sobre mí,
las mareas y arenas corriendo a través de mí,
y sólo dos manos y un corazón tengo para sostener
el desierto y el mar.
De todo ello, ¿ qué puedo contener? Se me escapa y
elude,
las olas me arrojan a lo lejos,
el desierto se desliza bajo mis pies.


Kathleen Raine


no te extrañes

No te extrañes si algún día revienta la compuerta del dolor
cuando menos lo esperas,
mientras distraídamente abres una ventana ciega,
buscas en el cajón de los objetos perdidos
justo después de ver las fotos de tu cuna
o cuando has contado cadáveres
en una orilla o guerra de alguna parte.
Ni te extrañes si en ese derramarse el dolor
te salpica de cerca y te ves culpable
de tantos otros dolores que no te han importado.
No te escapes si te salpica de lleno.
No te tapes los ojos ni subas el volumen.
Cada paso que damos, cada paso que no damos, cuentan
y con ellos escribimos nuestra historia.
Tenlo presente, no lo olvides,
que no te distraiga el primer éxito,
la primera ganancia, el pájaro en mano.


Begoña Abad




Quisiera ser quisiera



Ella se siente a veces
cómo cosa olvidada
en el rincón oscuro de la
casa
cómo fruto devorado
adentro
por los pájaros rapaces,
como
sombra sin rostro
y sin peso.
Su presencia es apenas
vibración leve
en el aire inmóvil.
Siente que la traspasan
las miradas
y se vuelve niebla
entre los torpes brazos
que intentan circundarla.

Quisiera ser quisiera
una naranja jugosa
en la mano de un niño
-no corteza vacía-
una imagen que brilla
en el espejo
-no sombra que se esfuma-
y una voz clara
-no pensado silencio-
alguna vez escuchada.

Alaíde Foppa









Último deseo



déjame vivir en tu corazón
cuando me haya ido


z egolatría Abad

marzo 23, 2017

desmemoriándome

.
te busco
al fondo de tu taza de café,
no por leer los posos, sino por la sospecha
de que la última gota, acaso por descuido,
acarició tu lengua,
te sueño
en lo abstracto del aire
(esta manía de ser pájaro),
te vivo
donde casi se quiebra la memoria
-tan breve como ronca-,
en el acento interno de este verso,
en el laurel,
la brisa y los gorriones,
lo sé, lo hago,
y lo hago con el único propósito
de absorber tu ausencia
sin ninguna tristeza, solamente
como un acordeón ensimismado.


.
(julio 2011)

Paloma Corrales






You will hear



Oirás truenos, y me recordarás,
y pensarás: "ella quería tormentas."


You will hear thunders and remember me,
and think: "she wanted storms."


Anna Akhmatova



He escrito de lo oscuro



He escrito de lo oscuro, de la desolación de la mirada
y del deseo, que se eleva inútil para morir vacío.
He escrito del miedo,
del dolor de una tarde que se pierde sin rumbo,
del cuerpo que se niega.
De todo esto he escrito, y más si me dejaran
cuando hubiera querido simplemente no escribir,
sino quizá vivir y ser amada
y encontrar en los cuerpos amados un refugio seguro
donde contar que el tiempo acaricia suavemente.
Y no querría escribir de nada más,
sino enroscarme en tus piernas,
descansar en tu vientre, y morir
puesto que hay que morir,
sabiendo que he vivido
con un conocimiento exacto del gozo y del placer
-de la alegría-.
Y sin embargo escribo, a mi pesar, lo reconozco,
y seguiré escribiendo mientras viva
porque no tengo aliento más audaz ni más lejano,
ni tengo abierto otro canal hacia la vida.


Beatriz Gimeno



marzo 20, 2017

De los deseos



Cada uno tiene un hada que le concede un deseo, pero sólo
unos pocos recuerdan cuál era; sólo algunos advierten, con
retraso, que ese deseo se ha cumplido.


Walter Benjamin

marzo 16, 2017

Tomarse un respiro



Tomarse un respiro.
Caer en la cuenta.
Caer.
...

Azorarse.
Concentrarse, vaciarse.
...

Aligerar. Interceder.

Colmar una ausencia. Sugerir otra.


Retener en la noche del exilio: "El alma que no
encontré en ninguna parte hizo de todas las partes un
alma." (Antonio Porchia, "Voces abandonadas").


José Miguel Ullán, del poema "Terrones y guijarros "






marzo 13, 2017

pasado continuo


la luz que

ves se formó hace

ocho minutos        
                             
somos en pasado

continuo


ángela raya y ángela raya


marzo 12, 2017

Ángel que pierde



Ángel que pierde  / sus alas vende
su alma / al diablo para recuperarlas

(algunas tardes ansío volver a casa
del trabajo y no hay mensaje de
bienvenida)


los golpes del corazón duelen / entonces
en el pan que como.


Jesús Miguel Horcajada, "Donde nacen los charcos"


marzo 10, 2017

Ignoro cuanto ocurre alrededor

Ignoro cuanto ocurre alrededor,
el nombre del amanecer,
las brasas del tiempo.


Me oculto aquí debajo, frente a ti
o en medio de la luz que se disipa.
Me da igual
la repugnancia que merezco,
las palmas de mis manos sin juicio.


No leas
lo que anote en el libro siniestro.
Ni rastro del dolor que me lleva
a sollozar, a reír a tu lado.



Luis Miguel Rabanal, "Mortajas" (2004 - 2009), "Este cuento se ha acabado ", pág. 241.
Renacimiento, 2015.

marzo 08, 2017

Sencillamente

Qué difícil es decir con palabras sencillas cosas que,
de tan sencillas, no sabemos decir.

Alfonso Brezmes

Amurallar

Amurallar el propio sufrimiento
es arriesgarte a que te devore
desde el interior.

Frida Kahlo 

Digo yo

Me alcanza:
untada viene la flecha
de distancia.

Isabel Escudero, "Digo yo"

Bifurcación

Se vuelve al azar:
si vaciaras tus bolsillos
te sorprenderías.

Juan Massana