Lo único permanente,
el anticiclón de Las Azores.
Asustada,
quizá obedeciendo ministerial
orden,
en cualquier caso,
acorde con la que está cayendo,
se instala la sequía.
Se instalan azules permanentes,
un aire discretamente tóxico,
viciado,
raro,
que provoca exclamar al personal:
¡Hace un día extraordinario!
Decía Borges que la lluvia
es algo que indudablemente
sucede en el pasado.
Humildemente añado:
cualquier lluvia pasada fue mejor.
el anticiclón de Las Azores.
Asustada,
quizá obedeciendo ministerial
orden,
en cualquier caso,
acorde con la que está cayendo,
se instala la sequía.
Se instalan azules permanentes,
un aire discretamente tóxico,
viciado,
raro,
que provoca exclamar al personal:
¡Hace un día extraordinario!
Decía Borges que la lluvia
es algo que indudablemente
sucede en el pasado.
Humildemente añado:
cualquier lluvia pasada fue mejor.